martes, 28 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
Entrevista a Dr. Gabriel Pombo - Jack el destripador. La Leyenda Continua.-

Entrevista Parte I:
1) Doctor, en ocasión de editarse su segundo libro de reciente aparición sobre Jack the Ripper, titulado “Jack el destripador. La leyenda continua”, en primer lugar, ¿cuales fueron las razones que lo motivaron a profundizar sobre este tema teniendo en cuenta el éxito de su primer libro “Jack el destripador. El monstruo de Londres”?
2) Sabemos que en la actualidad, la bibliografía sobre el tema es escasa o prácticamente nula en nuestro idioma, por lo cual escribir un texto con esta tematica en Latinoamerica es un verdadero desafio. El titulo de su nueva obra contiene el termino "leyenda" ¿Cuánto hay de leyenda y cuanto de real en la figura de Jack el destripador?
3) En algún capitulo del libro, Usted emplea un estilo literario que excede la mera investigación, algo novedoso si se lo compara con su primer libro sobre el tema, pero asimismo respetando la estructura de “Jack el destripador. El monstruo de Londres”. Para todos aquellos que todavía no leyeron su nuevo libro, cuéntenos que temas aborda en "Jack el destripador, La leyenda continua", cual es su estructura y como fue su proceso creativo.-
4) ¿De todas las teorías desarrolladas a lo largo del texto, cual considera que es la más probable o la que mejor encuadraría con sus propias ideas sobre la verdadera identidad del famoso asesino de Whitechapel? Estimado Emiliano. Antes que nada te envío un cálido saludo a tí y a los seguidores de tu excelente blog. Con sumo agrado paso a responder, en la medida de mis posibilidades, las preguntas que me formulas con motivo de mi segundo libro referente a Jack the Ripper.
Acerca de la primera interrogante; es decir, sobre qué razones me indujeron a ahondar en el Destripador y la era victoriana, te diré que siempre tuve claro que mi obra inicial era muy insuficiente, pues dejaba fuera del conocimiento del lector a una serie de personajes considerados como sospechosos probables de haber sido el asesino de Whitechapel. Por una razón de espacio me fue imposible desarrollar, en un sólo volumen, las andanzas de todos los sospechosos legítimos. A su vez, quería profundizar en otros aspectos de la historia, tales como el de las víctimas; sobre cuyas vidas y muertes sentía que no me había adentrado en forma suficiente la primera vez. A las víctimas les he dedicado, con todo respeto, el esfuerzo que me demandó elaborar ambos libros. No hago en ellos una apología de la violencia. Me limito a ofrecer a los lectores un drama histórico y un caso extraordinario de la criminología mundial, todo ello dentro del contexto de una sociedad tan apasionante como plena en contradicciones como fue la Inglaterra de postrimerías del Siglo XIX. También te advierto Emiliano que éres por demás generoso cuando calificas de éxito a mi libro "El monstruo de Londres. La leyenda de Jack el Destripador". No se trató de un "éxito" financiero. Por cierto que no lo fue si atendemos al dinero obtenido por las ventas. Sin embargo, reconozco que para el mercado de habla hispana donde esta clase de emprendimientos son casi desconocidos (el libro sólo circuló en librerías de Argentina y Uruguay) la cantidad de ventas resultó apreciable. Pero la satisfacción mayor que me reportó mi primer libro consistió en la divulgación que el mismo alcanzó en Internet, y la posibilidad que me brindó de contactarme con otros interesados en la temática, tanto especialistas como aficionados. En lo que atañe a tu segunda inquietud, coincido contigo en que la bibiliografía relativa a este tema en español es muy escasa. Para confeccionar este segundo tomo me vi obligado a adquirir libros en inglés y a traducirlos como pude, pues practicamente había agotado el material que disponía en castellano. Además aclaro que lo que hay en español es traducido del inglés, pues obras de investigación escritas por hispanos casi no existen por el momento. Por otra parte, la "leyenda" aquí deviene tan importante como los hechos reales y objetivamente reconocidos, los cuales son comparativamente muy pocos. Constituye una tarea ardua desentrañar cuánto hay de realidad y cuanto de fantasía o de rumores en una historia como esta. Pero en mis textos siempre le aclaro al lector cuando me baso en una fuente realista y cuando estoy aludiendo a hechos ficticios o, cuando menos, a hechos no acreditados. Acerca de tu comentario de que en algunos pasajes de este nuevo libro utilizo un lenguaje distinto al empleado en mi primera obra, admito que en efecto ello resulta así. Sobre todo en el capítulo inicial que titulo "Las víctimas" me he preocupado de dotar a la narración de un tono más coloquial, y he introducido también frecuentes diálogos de las víctimas con testigos, o entre los médicos forenses y el juez de la causa, etc. Pero siempre he respetado la información más objetiva disponible. Simplemente, me he tomado ciertas libertades literarias, recreando situaciones y dejando volar un poco la imaginación; todo con el propósito de volver menos rígida y más atrayente la lectura. En otras palabras, le brindo aquí más espacio al escritor que hay en mi que al investigador. Por supuesto que serán los lectores quienes decidirán si he logrado o no esa aspiración de aunar a la información objetiva la amenidad. ¿Cuál es la teoría que más me seduce sobre la identidad del Jack el Destripador? Me preocupo de sumistrar todos los datos posibles dando un espacio similar a cada "candidato" o a cada hipótesis, y los lectores no advertirán que me inclino más por una conjetura que por otra, o que postulo como culpable a algún sospechoso en particular. Claro está que tengo formada una idea al respecto. Para mi Jack the Ripper no fue un personaje célebre, mediático, adinerado; ni constituyó un sujeto que resaltase por cualquier otra característica especial. (Con esto descarto a candidatos como el Príncipe Albert Víctor, el pintor Walter Sickert o el Dr. William Gull, por ejemplo) Tampoco se trató de un Don Nadie que se mantuvo para siempre impune por mera buena suerte. Era un hombre muy inteligente, perversamente inteligente.No daré un nombre específico, pero sí te contesto que para mi Jack encuadra dentro de un "tipo" o "perfil" de sospechosos como Carl Feigenbaum o James Kelly. Carl Feigenbaum fue un marino mercante alemán ejecutado en Norteamérica por asesinar a una mujer de forma similar a como ultimaba el Destripador. Sólo que no llegó a la fase de ensañamiento con el cadáver porque fue sorprendido y no consiguió su objetivo de mutilar. Parece probable que estuviera residiendo en Londres al tiempo de los crímenes (de agosto a noviembre de 1888), y su actividad naútica le daba la movilidad que el perpetrador acreditó poseer para eludir a la policía. En cuanto a James Kelly, se trató de un asesino convicto por matar a su joven esposa cortándole el cuello. Se salvó de la horca fingiéndose loco. Pero estaba lo bastante cuerdo como para escaparse del asilo de Broadmoor, cercano a Londres, y permanecer prófugo por casi cuarenta años. Ya anciano retornó por propia voluntad al hospital psiquiátrico, y una vez allí redactó un informe sumamente extraño, dando cuenta de lo que había hecho durante ese largo intervalo. Aunque no confesó ser el homicida, aportó pistas (corroboradas por investigaciones muy ulteriores) que lo ubican en Whitechapel al momento de la matanza, y luego en Estados Unidos cuando acaecieron asesinatos similares a los del Destriapdor; en especial, el consumado contra la meretriz Carrie Brown en abril de 1891, en Nueva Jersey. En fin, cualquiera de ambos individuos me parecen sospechosos plausibles.Por expresarlo de modo figurado: si no fueron el Destripador merecerían haberlo sido.
Entrevista al Dr. Gabriel Pombo: Jack el destripador. La Leyenda continua. Parte II.-

5) Sabemos que usted es uno de los pocos que ha escrito sobre el Ripper en habla hispana y el único que ha editado libros sobre este tema en toda Latinoamérica ¿Qué opina de la llamada “Ripperologia” como actividad de estudio tendiente a descubrir al asesino? ¿Piensa que en alguna ocasion se podrá dilucidar mediante el ejercicio de esa actividad la verdadera identidad de Jack el destripador?
6) Su primer libro fue reconocido mundialmente por los medios internacionales especializados en el tema, como lo son Casebook Jack the Ripper, y la revista "Ripperologist". Con la aparición de “Jack el destripador. La leyenda continua” ¿Cómo cree que será recibida esta nueva contribución suya al caso?
7) En la portada de “Jack el destripador. La leyenda continua” aparecen varias ilustraciones de la época y quizás la carta mas famosa atribuida a la mano del asesino ¿Cuanto incidió la prensa sobre el imaginario colectivo de la población en la configuración de la leyenda? ¿Cuánto hay de autenticidad en aquella famosa carta?
8) De haber formado parte de Scotland Yard en aquella época ¿Hacia donde hubiera apuntado las investigaciones, en que detalles hubiera hecho hincapié para develar la identidad del asesino?
Sobre tu quinto interrogante acerca de que opino de la "ripperología", y si esta actividad podría algún día revelar la identidad de Jack el Destripador, te diré que considero una enorme suerte que existan en Inglaterra y Estados Unidos publicaciones especializadas como "Ripperologist", "Ripper Nottes" y otras similares, así como sitios web del calibre del "Casebook Jack the Ripper". En los paises latinos nadie puede vivir de estudiar los hechos del Destripador y la era victoriana, pero en los paises anglosajones eso sí resulta posible. Se trata de una actividad muy rentable donde se respeta mucho a peritos como Paul Begg (Director de Ripperologist y responsable de obras como Jack the Ripper, The definitive History), Trevor Marriott (autor de Jack the Ripper. The 21ts century investigación) o Colin Wilson (autor de Jack el Destripador. Recapitulación y veredicto), por sólo citar a algunos de estos estudiosos. En cuanto a la posibilidad de develar la identidad del Ripper, aunque parece casi imposible lograrlo al haber transcurrido más de ciento veinte años desde los hechos, si alguien algún día reuniese prueba válida e irrefutable (necesariamente documental) sólo podría serlo un ripperólogo o un equipo de expertos en esta materia.En cuanto a tu siguiente pregunta, te agradezco el comentario de que mi modesto libro "El monstruo de Londres" resultó reconocido mundialmente. No fue así claro está, pero igual me aportó grandes satisfacciones escribir, publicar y difundir por Internet esa obra. Es cierto, en cambio, que tuve el honor de que me realizaran una nota en el sitio web "Casebook Jack the Ripper". Pero más que nada lo hicieron resaltando la rareza de que un latino tuviera la quijotada de escribir un libro acerca de este asunto tan británico.La verdad es que quien realizó el artículo no sabía español, y se limitó a hacer una crítica muy general de mi libro. Pero a partir de esa edición el codirector de la revista Ripperologist, el Dr. Eduardo Zinna (argentino radicado en Inglaterra desde hace muchos años) se interesó y me escribió pidiéndome un ejemplar, que le envié de inmediato. Fue un gran suerte para mi, y este experto me hizo el honor de redactar dos artículos elogiosos sobre mi humilde labor, en las publicaciones de noviembre y diciembre de 2008 de Ripperologist. Hasta donde sé "El monstruo de Londres" representa el único libro escrito por un latino al cual se le dedicaron comentarios en medios británicos. Al día de hoy mantengo contacto vía Internet con el Dr. Eduardo Zinna, quien me remite mes a mes cada ejemplar de su revista, y cuyas amables observaciones y consejos me son de sumo provecho. Espero que mi segundo trabajo sobre Jack the Ripper no defraude a estos especialistas.Con respecto a las ilustraciones de la portada de "Jack el Destripador. La leyenda continúa", se trata de viñetas extraídas de revistas y periódicos contemporáneos a los desmanes del East End de Londres. La carta que mencionas es una copia de la tristemente célebre misiva que se conoce gracias a su encabezado "Desde el Infierno" ("From Hell"), y que le fue remitida a George Akin Lusk, Presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, el 16 de octubre de 1888 junto con una caja de cartón que contenía un trozo de riñón humano. Precisamente esta carta conforma, según el parecer más aceptado, una de las pocas o la única que cuenta con posibilidades ciertas de haber sido confeccionada por el auténtico criminal (y no por bromistas o por periodistas)En cuanto a que hubiera hecho yo, si formase parte de Scotland Yard en aquella época, para capturar al Destripador, te agradezco la pregunta porque hace volar mi imaginación de manera muy agradable. Metiéndome en la piel de un investigador de aquél entonces, y suponiendo que tuviese poder de decisión y de mando sobre subordinados, yo hubiese insistido en perseguir sospechosos con el perfil de Carl Feigenbaum o de James Kelly. Te destaco que, por ejemplo, en el caso de James Kelly (el asesino fugado del asilo y prófugo por casi cuarenta años) al día siguiente del horrible asesinato de su homónima Mary Jane Kelly, o sea, el 10 de noviembre de 1888, la policía lo fue a buscar a su casa (se había evadido en enero de ese mismo año) y como no lo encontraron abandonaron su búsqueda y no volvieron a insistir. Esta actitud (haya sido o no ese hombre el culpable) fue derrotista, y se trató de la clase de comportamiento policial negligente que llevó al fracaso el desenmascaramiento y aprehensión del criminal. En vez de desperdigar esfuerzos yo hubiera concentrado mis energías y las de mis subalternos en localizar a un sujeto como James Kelly. Habría interrogado testigos, conocidos, y vecinos. Hubiese seguido toda pista que condujera a él hasta que lo habría al fin ubicado. Luego habría revisado sus efectos personales para dar con armas como las usadas en los homicidios, habría hecho chequear sus ropas, lo hubiese careado con testigos, y finalmente lo sometería a un estrecho interrogatorio. No hacía falta disponer de técnicas modernas para acreditar la culpabilidad del homicida una vez que se reunían pruebas clásicas en su contra, y (sobre todo) que se le echaba el guante. Scotland Yard demostró en otros casos criminales ser muy eficaz cuando tenía en sus manos a un sospechoso. El fallo estuvo a la hora de detener físicamente a un sospechoso verdaderamente plausible. El fracaso en esta fase previa fue lo que condenó a la derrota a las investigaciones policiales de aquel entonces.
6) Su primer libro fue reconocido mundialmente por los medios internacionales especializados en el tema, como lo son Casebook Jack the Ripper, y la revista "Ripperologist". Con la aparición de “Jack el destripador. La leyenda continua” ¿Cómo cree que será recibida esta nueva contribución suya al caso?
7) En la portada de “Jack el destripador. La leyenda continua” aparecen varias ilustraciones de la época y quizás la carta mas famosa atribuida a la mano del asesino ¿Cuanto incidió la prensa sobre el imaginario colectivo de la población en la configuración de la leyenda? ¿Cuánto hay de autenticidad en aquella famosa carta?
8) De haber formado parte de Scotland Yard en aquella época ¿Hacia donde hubiera apuntado las investigaciones, en que detalles hubiera hecho hincapié para develar la identidad del asesino?
Sobre tu quinto interrogante acerca de que opino de la "ripperología", y si esta actividad podría algún día revelar la identidad de Jack el Destripador, te diré que considero una enorme suerte que existan en Inglaterra y Estados Unidos publicaciones especializadas como "Ripperologist", "Ripper Nottes" y otras similares, así como sitios web del calibre del "Casebook Jack the Ripper". En los paises latinos nadie puede vivir de estudiar los hechos del Destripador y la era victoriana, pero en los paises anglosajones eso sí resulta posible. Se trata de una actividad muy rentable donde se respeta mucho a peritos como Paul Begg (Director de Ripperologist y responsable de obras como Jack the Ripper, The definitive History), Trevor Marriott (autor de Jack the Ripper. The 21ts century investigación) o Colin Wilson (autor de Jack el Destripador. Recapitulación y veredicto), por sólo citar a algunos de estos estudiosos. En cuanto a la posibilidad de develar la identidad del Ripper, aunque parece casi imposible lograrlo al haber transcurrido más de ciento veinte años desde los hechos, si alguien algún día reuniese prueba válida e irrefutable (necesariamente documental) sólo podría serlo un ripperólogo o un equipo de expertos en esta materia.En cuanto a tu siguiente pregunta, te agradezco el comentario de que mi modesto libro "El monstruo de Londres" resultó reconocido mundialmente. No fue así claro está, pero igual me aportó grandes satisfacciones escribir, publicar y difundir por Internet esa obra. Es cierto, en cambio, que tuve el honor de que me realizaran una nota en el sitio web "Casebook Jack the Ripper". Pero más que nada lo hicieron resaltando la rareza de que un latino tuviera la quijotada de escribir un libro acerca de este asunto tan británico.La verdad es que quien realizó el artículo no sabía español, y se limitó a hacer una crítica muy general de mi libro. Pero a partir de esa edición el codirector de la revista Ripperologist, el Dr. Eduardo Zinna (argentino radicado en Inglaterra desde hace muchos años) se interesó y me escribió pidiéndome un ejemplar, que le envié de inmediato. Fue un gran suerte para mi, y este experto me hizo el honor de redactar dos artículos elogiosos sobre mi humilde labor, en las publicaciones de noviembre y diciembre de 2008 de Ripperologist. Hasta donde sé "El monstruo de Londres" representa el único libro escrito por un latino al cual se le dedicaron comentarios en medios británicos. Al día de hoy mantengo contacto vía Internet con el Dr. Eduardo Zinna, quien me remite mes a mes cada ejemplar de su revista, y cuyas amables observaciones y consejos me son de sumo provecho. Espero que mi segundo trabajo sobre Jack the Ripper no defraude a estos especialistas.Con respecto a las ilustraciones de la portada de "Jack el Destripador. La leyenda continúa", se trata de viñetas extraídas de revistas y periódicos contemporáneos a los desmanes del East End de Londres. La carta que mencionas es una copia de la tristemente célebre misiva que se conoce gracias a su encabezado "Desde el Infierno" ("From Hell"), y que le fue remitida a George Akin Lusk, Presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, el 16 de octubre de 1888 junto con una caja de cartón que contenía un trozo de riñón humano. Precisamente esta carta conforma, según el parecer más aceptado, una de las pocas o la única que cuenta con posibilidades ciertas de haber sido confeccionada por el auténtico criminal (y no por bromistas o por periodistas)En cuanto a que hubiera hecho yo, si formase parte de Scotland Yard en aquella época, para capturar al Destripador, te agradezco la pregunta porque hace volar mi imaginación de manera muy agradable. Metiéndome en la piel de un investigador de aquél entonces, y suponiendo que tuviese poder de decisión y de mando sobre subordinados, yo hubiese insistido en perseguir sospechosos con el perfil de Carl Feigenbaum o de James Kelly. Te destaco que, por ejemplo, en el caso de James Kelly (el asesino fugado del asilo y prófugo por casi cuarenta años) al día siguiente del horrible asesinato de su homónima Mary Jane Kelly, o sea, el 10 de noviembre de 1888, la policía lo fue a buscar a su casa (se había evadido en enero de ese mismo año) y como no lo encontraron abandonaron su búsqueda y no volvieron a insistir. Esta actitud (haya sido o no ese hombre el culpable) fue derrotista, y se trató de la clase de comportamiento policial negligente que llevó al fracaso el desenmascaramiento y aprehensión del criminal. En vez de desperdigar esfuerzos yo hubiera concentrado mis energías y las de mis subalternos en localizar a un sujeto como James Kelly. Habría interrogado testigos, conocidos, y vecinos. Hubiese seguido toda pista que condujera a él hasta que lo habría al fin ubicado. Luego habría revisado sus efectos personales para dar con armas como las usadas en los homicidios, habría hecho chequear sus ropas, lo hubiese careado con testigos, y finalmente lo sometería a un estrecho interrogatorio. No hacía falta disponer de técnicas modernas para acreditar la culpabilidad del homicida una vez que se reunían pruebas clásicas en su contra, y (sobre todo) que se le echaba el guante. Scotland Yard demostró en otros casos criminales ser muy eficaz cuando tenía en sus manos a un sospechoso. El fallo estuvo a la hora de detener físicamente a un sospechoso verdaderamente plausible. El fracaso en esta fase previa fue lo que condenó a la derrota a las investigaciones policiales de aquel entonces.
Las Victimas.-

Asesinato 1 - Mary Ann Nichols 31/08/1888
I) La primera victima “oficial” de Jack the Ripper fue la prostituta Mary Ann Nichols, mas conocida en la zona de Whitechapel, por el apodo de “Polly”, el día viernes 31 de Agosto de 1888. Su cadáver fue descubierto en una oscura calle, con un profundo corte de garganta y heridas que le habían atravesado el estomago y los genitales dejando al descubierto sus órganos internos. Mary Ann Nichols, era una alcohólica que se dedicaba a ejercer la prostitucion. Aquella noche, había salido a ejercer su oficio, con el fin de obtener el dinero suficiente para pagar el alquiler atrasado de la pensión donde vivía. Su cuerpo fue hallado a las cuatro menos cuarto de la madrugada en la calle Buck's Row (actualmente calle Durward), por un agente de policía que vigilaba la zona de nombre John Neil. Un detalle importante, es que la policía sospecho que el asesinato se produjo antes de esa hora y en otro sitio ¿Por qué? Por la poca sangre que se encontró en el lugar del hecho y la ropa relativamente seca de la víctima pese a que aquella noche había llovido intensamente.-
Asesinato 2 - Annie Chapman 08/09/1888
II) Apenas una semana después del asesinato de Mary Ann Nichols, en plena madrugada del sábado 8 de Septiembre, Annie Chapman fue encontrada asesinada frente al patio trasero de una casa de pensión situada en la calle Hanbury nº29, por un sujeto llamado John Davis, vecino del mencionado inquilinato. Annie Chapman, también alcohólica y prostituta, fue hallada con un corte de garganta similar al de la victima anterior, aunque quizás un poco más profundo. La vagina y vejiga de Annie Chapman, se encontraban mutiladas, mientras que su útero había sido totalmente extraído por el asesino. En la autopsia se descubrió finalmente que a la victima le quedaba poco tiempo de vida, como consecuencia de un problema pulmonar que indudablemente terminaría con su vida en pocos meses. Fue con este asesinato que Scotland Yard percibió que el crimen anterior no fue un hecho aislado, ya que había determinados rasgos comunes entre este y el de Mary Ann Nichols, por esto comenzo a mencionar al autor simplemente como el asesino de Whitechapel. Todavía no era denominado con el nombre que finalmente lo transformaría en leyenda: Jack el destripador.





El Doble Acontecimento 30/09/1888.-
III) y IV) El doble acontecimiento tuvo lugar dos semanas después del asesinato de Annie Chapman, más precisamente el día 30 de Septiembre de 1888. Dos asesinatos tuvieron lugar aquella noche, a muy poca distancia uno del otro y con una diferencia de tiempo no mayor a una hora. Este hecho es comúnmente llamado por la mayoría de los ripperologos como el “doble acontecimiento”, por ser la única vez que Jack el destripador cometió dos crímenes la misma noche. La primera victima, Elizabeth Stride, fue hallada con el clásico corte de garganta en un oscuro pasaje próximo a la entrada de un comité político situado en la calle Berner, mientras efectivamente, en ese mismo momento era celebrado un típico mitin político. Al parecer, en este hecho hubo testigos que vieron como un hombre empujo a Elizabeth Stride hacia un oscuro callejón, mientras que otros escucharon apagados gritos cuando la victima era asesinada. Debido a estas circunstancias, ocurre algo hasta ese momento inédito, en la historia de Jack el destripado, ya que este, en los momentos culmines del crimen, quizás por percibir una presencia inesperada, no pudo ni siquiera empezar el tan ansiado ritual del destripamiento de su victima. Tuvo apenas unos pocos segundos para cortarle la garganta y darse finalmente a la fuga. Es por esta razón que Elizabeth Stride es la única victima no destripada por Jack el destripador y por ende, debería ser considerado el momento mas critico dentro de la saga de crímenes llevados a cabo por el afamado asesino serial de Whitechapel.Apenas una hora después, seguramente mientras la atención de la policía londinense y seguramente también de la población de Whitechapel, recaía sobre el cuerpo sin vida de Elizabeth Stride, un policía de apellido Watkins, haciendo su ronda nocturna por la plaza Mitre descubre el cuerpo de otra meretriz llamada Catherine Eddowes. Esta última había sido detenida esa misma noche por embriaguez pública aproximadamente a las 20:30 hs., siendo liberada por la policía, ese mismo día pasada la medianoche. Su cuerpo, mutilado y destripado dio por terminada la jornada sangrienta del asesino aquella noche. A partir de ese momento comenzó a gestarse la leyenda de Jack el destripador y esto es así por diversos motivos: a) La prensa le dio gran difusión al “doble acontecimiento”, a punto tal que la noticia de los dos homicidios fue el titular central de casi todos los periódicos publicados en Inglaterra. b) La mediatización de la noticia, por parte de la prensa amarillista, ansiosa de noticias sensacionalistas, produjo un pánico generalizado en la población que dio lugar, por ejemplo, a la conformación de grupos civiles para ayudar a la policía en la vigilancia nocturna de las calles. c) A partir del “doble acontecimiento” y de la tan famosa como discutida carta “dear boss” dirigida al director de la Agencia Central de Noticias nace la denominación del asesino de Whitechapel: Jack the Ripper.-




Asesinato 5 : Mary Jane Kelly 09/11/1888
V) Aunque parezca extraño, la época donde mas se mediatizaron los crímenes de Jack the Ripper, fue precisamente durante el mes de octubre donde no se realizo ninguno. Posiblemente, después de las situaciones riesgosas y criticas que implicaron el “doble acontecimiento”, Jack el destripador opto por una actitud cautelosa y mesurada en su accionar. Es lógico pensar, que después de ser prácticamente descubierto o al menos impedido de destripar a Elizabeth Stride, haya decidido desaparecer de escena al menos por un tiempo. Después de transcurrido un mes, desde su ultimo crimen, mas precisamente en los primeros días del mes de noviembre, el país se vería estremecido nuevamente por otro espeluznante asesinato, quizá el mas horroroso y salvaje realizado hasta el momento. La victima, Mary Jane Kelly, una joven prostituta de tan solo veinticinco años, fue hallada muerta, destripada y descuartizada en la pequeña habitación de la calle Miller’s Court nº13 donde vivía, la mañana del 9 de noviembre de 1888. La habitación estaba cerrada con llave por dentro. El vidrio de la puerta se hallaba roto desde hacia tiempo y la llave se encontraba perdida antes del asesinato, por eso era muy frecuente que los moradores de aquella habitación, la abrieran desde afuera para entrar, introduciendo la mano por el sector del vidrio roto de la puerta. Como la habitación, al momento del hallazgo, estaba cerrada con llave, (algo bastante extraño, pues reitero, la llave había sido extraviada) fue necesario derribarla para el ingreso de la policía y los médicos. ¿Quién encontró el cadáver de Mary Jane Kelly? Thomas Bowyer, un empleado del dueño de la pensión, que aquella mañana fue a cobrar el alquiler de la habitación y aproximadamente a las once menos cuarto de la mañana, vio por la ventana que daba al interior, el cadáver destripado de la victima sobre la cama. La policía llego a la conclusión de que Jack el destripador intento cortarle la cabeza, pues el corte de garganta era mucho mas profundo que en otras oportunidades. El cadáver tenia la nariz cortada, al igual que sus orejas y un profundo tajo en el estomago, que se encontraba abierto en su totalidad. Jack el destripador, en esta ocasión, obro con tanta saña sobre el cuerpo sin vida de la victima, que los fragmentos de piel que arranco de su rostro y sus muslos yacían desparramados junto al cadáver. Ese mismo día, el supremo jefe de policía, Charles Warren presento la renuncia a su cargo. El asesino, nunca fue atrapado, ni siquiera hubo procesados por el asesinato de las cinco prostitutas de Whitechapel. La Leyenda de Jack the Ripper recién comenzaba.-





Sir Charles Warren.-

Miniserie: Whitechapel.-
A veces los hechos más relevantes de la historia tienden a repetirse. En este caso, los crímenes realizados por Jack el destripador, marco indudablemente un antes y un después en la criminalistica inglesa, al punto de convertir a dicho asesino en un personaje casi mitológico. En la ciudad de Londres actual, un sujeto esta repitiendo con parcial exactitud cada uno de los homicidios realizados hace mas de cien años por Jack el destripador. Quizás el mito se creo a partir de la forma atípica de cada asesinato, aunque asimismo fue determinante el hecho de que la identidad de Jack the Ripper, nunca fue revelada con certeza. Whitechapel gira en torno a dicho mito, y le corresponderá a la policía inglesa, durante el transcurso de esta excelente miniserie, impedir que el mito se materialice nuevamente.-E.-
Teoria 4: Los sospechos de siempre.-
Un conjunto de personas con problemas mentales, autores de diversos delitos de menor o mayor gravedad durante la comisión de los asesinatos de meretrices en Londres, han engrosado la extensa lista de sospechosos de ser Jack el destripador. De hecho, citando al escritor e investigador Dr. Gabriel Pombo, la locura en la opinión publica británica de la época, fue considerada el primer móvil de los espeluznantes asesinatos que acontecieron en el barrio de Whitechapel durante el año 1888. Aquí una lista parcial de estos sospechosos:a) Montague John Druitt: Se trata de un abogado, aficionado al cricket y de profesión docente, que apareció ahogado el rio Tamesis el día 31 de diciembre de 1888. La principal teoría con relación a este sospechoso sostiene que la causa de su muerte fue suicidio. En vida sufrió problemas mentales y los asesinatos de Whitechapel terminaron, curiosamente, con su muerte.-b) Thomas Cutbush Haynes: Presuntamente contrajo sífilis durante el año en que fueron realizados los crímenes y en el año 1891, fue agresor de un par de mujeres en la vía pública. Termino sus días encerrado en un manicomio de la ciudad de Broadmoor. Pese a las reiteradas acusaciones del diario The Sun, que directamente imputaba los asesinatos de Whitechapel a este sospechoso, las ínfimas agresiones que ejecutaba llegaron a desprestigiar dichas acusaciones con el tiempo.- c) Joseph Isenschmid: Era vendedor de carne de vacunos y ovinos, destinados a frigoríficos. Su carácter violento lo impulsaría a concretar ataques a mujeres de la zona de Whitechapel. El 11 de Septiembre de 1988 fue denunciado por dos médicos residentes en Whitechapel, acusado de ser el asesino de prostitutas en Londres. Fue detenido y recluido en el hospital de Fairfield Road. El 30 de Septiembre de 1888, mientras Isenschmid estaba recluido en la cárcel, se produjo la noche del doble acontecimiento lo cuál descarto categóricamente que fuera realmente el asesino.- d) Thomas Nelly Cream (el envenedador de Lambert): Este sujeto recayó en la mira de la justicia a partir del asesinato de prostitutas en los años 1891 y 1892, aunque a través de un método muy distinto al de Jack el destripador, ya que envenenaba a sus victimas. De profesión medico, fue llevado a la horca por sus asesinatos. Dicen que antes de morir ahorcado exclamo “Yo soy Jack el….” Lo que desvirtúa esta teoría es el hecho de que en 1888 se encontraba cumpliendo una condena en la prisión de Illinois, Estados Unidos.- e) Frederick Balley Deeming: Fue otro peligroso criminal de la época. En 1891 asesino a su primera esposa y a su pequeño hijo, mientras que en 1892, ya residiendo en Australia, mato a su segunda esposa. Encarcelado en ese país algunos comentan que habría confesado efectivamente ser Jack el destripador, aunque otro sostienen, fundándose en un informe policial de la época, que no pudo haber sido realmente el asesino puesto que en el año en que acontecieron los mencionados crímenes estaba residiendo en Sudáfrica.- f) Aaron Kosminski: Tampoco parece haber sido Jack el destripador por la falta de peligrosidad en sus actos. Se trata de un barbero de origen polaco-judío, que por el año 1888 vivió en distintas pensiones cercanas a las escenas de los crímenes de Whitechapel. Se dijo que profesaba un odio profundo hacia las mujeres por ser portador de enfermedades venéreas y que había intentado asesinar a su hermana. Los ultimos dias de su vida los paso internado en un hospital psiquiatrico de Londres.- g) Michael Ostrog: En realidad, pese haber sido detenido y encarcelado infinidad de veces por la policía y los tribunales judiciales de Londres, respectivamente, en aquella época no era considerado por las autoridades como sospechoso de los crimenes de Whitechapel. La falta de merito proviene básicamente de la escasa peligrosidad de sus actos y la concreción de delitos completamente ajenos a los asesinatos de Jack el destripador (Eje: estafa).E.-
Jack The Ripper: El asesino como reformador social.-

Teoria 3: El Pintor.-




Esta teoría se basa en la presunta inclinación homicida de un artista plástico llamado Walter Sickert que residió en Whitechapel durante el trágico otoño, en que la figura de Jack el destripador, saltó a la fama por sus espeluznantes asesinatos. Una de las más acérrimas defensoras de esta tesis, la escritora Patricia Cornwell, autora del libro “Portrait of a Killer”, sostiene que Sickert fue el mencionado asesino cuyo principal móvil radico en su odio visceral al sexo opuesto y en especial el que sentía por las prostitutas, dado que Sickert, cuando era pequeño sufrió una grave enfermedad en sus genitales, de la cual fue operado reiteradas veces, quedando imposibilitado de por vida para consumar el acto amatorio. De carácter retraído, oscuro, solitario y manipulador, Walter Sickert alquilaba con frecuencia habitaciones sucias y baratas para desarrollar en su mente sus dos pasiones mas profundas: la pintura y el crimen. Estas habitaciones aleatorias y secretas que alquilaba, seguramente fueron los escondrijos que utilizo para ocultarse de la policía después de cada asesinato. Además, fue asimismo un apasionado de la escritura y del envío de cartas a los periódicos, ya sea utilizando su verdadero nombre o a través de diversos seudónimos. No es de extrañar entonces, si seguimos esta teoría, que el afamado asesino haya hecho un verdadero culto del envío de misivas acerca de sus crimenes a distintos periódicos y a la policía. De ahí, que la autora sostenga increíblemente la autenticidad de las más de doscientas cartas atribuidas a Jack el destripador.Pese a ello, en realidad, no existen hasta ahora pruebas fehacientes de que Sickert haya sido el verdadero asesino. Lo cierto es que, pese a su obsesión por pintar prostitutas y crear obras muy cercanas a imágenes patológicas propias de un criminal obsesionado por el sexo y la muerte, no se lo puede incriminar de manera objetiva. Por este motivo, dicho libro me parece bastante tendencioso, sumado a los intentos desesperados por parte de la autora de ligar la vida personal del pintor impresionista con los asesinatos de Whitechapel. No obstante, el texto tiene alguna virtud: los conocimientos de medicina forense de la escritora y su relacion con los asesinatos de Londres justifican el libro pese a lo tendencioso, reitero, a la hora de hallar al culpable. E.-Leer mas en Wikipedia sobre Walter SickertAlgunas obras del Autor:
From Hell (Desde el Infierno).-
Después del doble acontecimiento, mas precisamente, el 16 de octubre de 1888, George Lusk, en ese entonces presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, recibió por correspondencia un extraño paquete de cartón y una carta que decía:Desde el infierno. Señor Lusk. Señor le adjunto la mitad de un riñón que tomé de una mujer y que he conservado para usted, la otra parte la freí y me la comí, estaba muy rica. Puedo enviarle el cuchillo ensangrentado con que se extrajo, si se espera usted un poco. Firmado, Atrápeme si puede Señor Lusk. Jack el DestripadorLo que al principio pareció una chanza del mal gusto, con el tiempo se fue transformando en una espeluznante muestra de la mente desequilibrada de Jack el destripador. A día de hoy, todavía se debate acerca de la autenticidad de la carta y si la parte del órgano que contenía dicha caja pertenecía efectivamente a Catherine Eddowes (prostituta asesinada la noche del doble acontecimiento). De hecho, por aquellos días de 1888, parte de la prensa sugirió que se trataba del riñón de un animal, mientras que otros sostuvieron que dicho órgano habría sido enviado por un estudiante de anatomía, con el fin de realizar una broma de mal gusto. Lo cierto es que dicho órgano, fue objeto de análisis, por parte del doctor Openshaw, medico patólogo del Hospital de Londres. Del informe expedido por el mencionado facultativo, pudieron observarse determinadas pautas que inducen a pensar, que efectivamente el organo perteneció a la victima: Se trataba de la parte de un riñón humano, que fue conservado en alcohol y extraído hacia tres semanas del cadáver de una mujer de aproximadamente 40 a 45 años de edad, alcohólica y enferma del mal de Bright. Todo ello vino a ratificar la sospecha del mayor Smith, que asimismo aporto un dato mas que interesante: la arteria renal tiene nueve centímetros, seis centímetros fueron hallados en el cadáver de Eddowes, en tanto que la del pedazo de riñón enviado al señor Lusk media los tres centímetros restantes.-E.-
Teoria 2: Dr. William Withey Gull.-

Comite de Vigilancia de Whitechapel.-

Teoria 1: James Maybrick

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